==/ Lírica + Bizarra /==
---> Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza. E. A. Poe.
OMFCAT!!!
[[Our music is Doom MetAl, the only true definition!]]
Brutality, Murder, Sex crimes, Insanity or Suicide ♪ I'm just a Lifelover :3
Y hablando de lógica, me encuentro bastante simpático...!
[εïз] Dango Daikazoku ღ [εïз]
Hola, soy Kath, no recuerdo mi edad, suelo olvidarla con el paso del tiempo. Vivo en un extraño planeta de aguas contaminadas y enmarañados árboles de colores estrafalarios, el cual recorro mientras multitud de notas musicales se enredan en mi cabello. Te observo si me interesas; te observo cuando no puedes verme. Leo miles de libros; millones de palabras innombrables llenan las profundidades de mi mente.
As you descend, I shall rise
Your demise shall be my conception
Your failure shall be my triumph
I shall feed from your decay
Your despair shall give me strength...
(Triptykon- The prolonging)
Padezco desequilibrios mentales; los extremos, el blanco, el negro... el gris es un invento de fatídicos engendros. Sufro la enfermedad de las emociones y los sentimientos. Descifro a los hombres, leo la maravilla y el maquiavélico mundo; me divierto con tu realidad y lloro con tu dicha para luego plasmarla en un papel. Te quiero, te desprecio, rio de lo que no puedes reír, lloro lo que no logras siquiera percibir. Muero en silencio y al resucitar me encuentro con una sonrisa de nuevo en mi rostro. Y rio de mi desgracia, siento el aroma del otoño y vuelvo a buscar el sol para retomar el camino.
(_♥ ___♥ _)
And when she walks, she walks with passion
When she talks, she talks like she can handle it
When she asks for something, boy, she means it
Even if you never, ever, ever seen it
(...)
Because she said she love you, love you long time. Come on, now! ♥
domingo, 27 de octubre de 2013
sábado, 11 de agosto de 2012
Mi mayor tesoro
Antes de comenzar, mis queridos lectores, les comento que este post me ha costado un dolor de cabeza que me causó migraña. No es que esta lectura sea mala o me haya costado trabajo hacerla... simplemente sigo aquí, frente al computador (aunque debería estar en la cama descansando), porque la inspiración que tengo para escribir esto ha sido una cosa genial, y me era imperdonable dejarla pasar. Como suele suceder, vengo con una experiencia de vida, tal vez algo subjetiva, pero estoy casi segura de que, en alguna parte, encontrarán algo de inspiración también.
Recordando mi promesa, tanto para conmigo misma como para con mis lectores, vuelvo después de una temporada de inactividad total, como si hubiere pasado un lapso de tiempo metida en un congelador, dejando las cosas de lado, totalmente, en un absurdo intento de que nada me lastimase más. A veces, hay gente que usa el mecanismo de no pensar para no ser lastimada, y me vi, de alguna forma, contagiada en mi totalidad por aquel ridículo mecanismo (pues, en verdad, para mí es lo que parece, y me atrevo a decirlo porque he pasado por aquello varias veces, y es algo que critico sobremanera porque, a pesar de mis problemas y todo el sufrimiento por el que he pasado, nunca he apoyado la idea de dejarlo todo en stand-by, mi mentalidad es de las que prefieren luchar contra todo, sin importar cuánto duela o cuanto cueste).
Así, calladamente, me sumergí en una época de depresión. Sin lágrimas, sin quejas, y con una inimaginable explicación. Me había dado cuenta de que, desgraciadamente, estaba viviendo una vida sin sentido. Recordaba lo que me salvó la vida hace 5 años: pensar en los demás, vivir por ellos, hacerlo todo de esa manera ya que, en realidad, no era capaz de encontrar una razón para seguir adelante por mí misma... no hallé el valor suficiente en mí misma para arriesgarme a hacerlo, pero fue la última salida en la que encontré algo de coraje para no caer , al menos no tan abajo para ir con la muerte. Así, continué mi vida viviendo por mis padres, para hacerles orgullosos; por mis hermanos, para darles el ejemplo y el cariño que necesitan de parte de su hermana mayor; por mis pocos amigos, para demostrarles que, si yo caí más bajo que ellos, y fui capaz de salir con vida, estaría allí para darles la mano cuantas veces lo necesitaran, para hablarles, para regalarles mi experiencia, para que ello les fortaleciera y, así como yo, pudiesen seguir su camino. Y así fue como llegué a mis 21 años y no sabía en realidad qué estaba haciendo por mí. En realidad, no era nada... seguía teniendo las mismas razones para luchar, sólo que se desvanecían fácilmente. Es difícil luchar cuando uno no tiene nada dentro de sí, cuando actúa como un autómata; es difícil dar cuando uno no se siente completo...
Pero, me di cuenta también de que es imposible y, algo egoísta, tratar de vivir solamente por uno mismo, pues, siempre, se necesita algo de más, para irse completando a medida que uno va creciendo y tomando experiencia. Era estúpido de mi parte pretender que mi familia y mis amigos no iban a constituir una parte que impulsara mi existencia. Pero lo realmente complicado era saber qué faltaba allí, qué necesitaba para hacerme realmente feliz. Así, de alguna forma, después de pensar, de recordar tantas cosas, me di cuenta de que mi vida entera estaba sencillamente en lo que me fuere posible hacer por los demás! Ahí estaba yo, presente para ayudar a cualquiera que lo necesitara, sobre todo cuando alguien estuviere atravesando por crisis incluso más terribles que las que he tenido que sufrir yo (pues, también me di cuenta de que, a pesar de que esta vida sea mía, el mundo no gira a mi alrededor). Estaba allí, con mi experiencia, con mi sonrisa (pues es algo que nunca nadie me va a poder arrebatar), para dar a todos una voz de aliento, para mostrarles que, más allá de lo material, tenemos todos una vida hermosa por delante, y un tiempo que no es clemente y nos cobra todas y cada una de nuestras imprudencias.
Así, por más ilusa o remota que sea la idea, recordé por qué inicié mis estudios en Derecho. Olvidé estudiar arquitectura, olvidé estudiar artes (lo que en verdad me gustaba personalmente), para estudiar algo tan complejo y tan difícil (en cierto sentido) como el Derecho, pues, así, creía yo en mi inexperiencia, que podría hacer algo por los demás, que podría ayudarles contando con mis conocimientos, sacrificando mis propios gustos para hacer algo que sirviera realmente a las personas. Afortunadamente, también tengo como arma lo que están viendo, mis propias letras, con lo cual se me ha dotado para, igualmente, dar miles de enseñanzas desde mi experiencia a cualquiera que pudiere llegar a ellas. Por eso amo la literatura; por eso he recuperado el amor hacia mi futura profesión.
Pero, más allá de todo aquello, me he dado cuenta de que tengo otra hermosa razón para continuar con mi vida. Es una razón que surgió en mi corazón hace relativamente poco tiempo... es una razón que me hace suspirar, que me hace sonreir, que con sólo hablarme me da todo el aliento y la fuerza que necesito en los peores momentos. Es una razón? Es lo más lindo del universo, es casi mi vida entera, es una parte de mi corazón, pues ya se ha arraigado tanto a mi ser que, no reconocerlo sería inaudito. Vivo ahora enormemente feliz por tener a mi lado a una persona como él, puedo asegurar que ilumina cada uno de mis días, que su recuerdo simplemente me hace sentir un enorme regocijo en todo mi ser... no comprendo qué cosa hice en estos 21 años para haber merecido encontrarle en mi camino, para aprender a quererle, para brindarle incluso todo el amor que tengo, porque lo merece. Sí, tal vez otras personas en el pasado también lo merecieron pero, por razones que sólo conoceremos con el pasar de los años, sabremos por qué todo tuvo que suceder de esta forma. Ahora, puedo asegurar que nunca me sentí tan feliz en mi vida, nunca, nunca! Esta felicidad tan completa es algo nuevo en mi vida, y me alegro muchísimo por el hecho de merecerlo! Así, esa es la felicidad y el amor que debo seguir compartiendo, y debo agradecerte, a ti, amor mío, por haberme devuelto las ganas de vivir, por abrirme ese espacio en tu vida y en tu corazón, y por compartir conmigo el deseo de seguir adelante, de seguir adelante juntos... ya no quiero jamás estar sola de nuevo, quiero estar siempre junto a ti. Te quiero por encima de todo lo que la vida haya podido darme, te quiero incluso más que a mi vida misma, pero, ahora, que ya sé cuánto vale mi vida, la cuidaré para compartirla contigo, desde ahora y hasta siempre. Sé que ni la misma muerte podrá separarme de ti, porque aprendí también que el amor es más fuerte que la misma, aun así, sabes que también te daría mi vida, incluso mi alma, si en algún momento la necesitaras. Y ahora, cuando tengo la oportunidad, quiero hacerte saber (y a todos los que están leyendo esto) que te AMO con todas las fuerzas de mi ser, y es la primera vez que digo esto a alguien con tanta seguridad y con tanta firmeza. Vivo, en cierta manera, por ti, mi vida también es para ti, una enorme parte de mi vida que has ganado por ser la persona más hermosa que se ha cruzado en mi camino; quiero estar contigo, quiero vivir contigo! quiero que tengamos unos lindos hijitos, que nos casemos! Quiero cuidarte por el resto de mi vida y pasar contigo a la eternidad.
Es todo lo que quería hacerles saber; me siento bien haciendo este tipo de ejercicio, y ya va una persona a la que se le han escapado las lágrimas al leer esto. Me agrada, yo he llorado también escribiendo, y me parece maravilloso cuando sucede. Estas son cosas que en realidad salen de lo profundo de mi ser, así como todo lo que escribo para ustedes, pero no puedo negar que este escrito tiene una magia especial, pues, al fin y al cabo, el mayor propósito fue dedicárselo a él, a mi mayor tesoro.
Para terminar y añadirle algo más de sentimentalismo, voy a dejarles una pequeña canción de una serie de ánime que vi hace poco (Angel Beats), que también ha contribuido a las lágrimas y a la inspiración, y da la casualidad de que precisamente expresa todos los sentimientos que tengo hacia aquel personaje a quien he regalado mi corazón y que, con orgullo, digo, me ha enamorado, y me ha dado la más linda razón para vivir. Les dejo la canción y traduzco los subs en la parte de abajo.
Si vemos mutuamente nuestros rostros,
nosotros siempre luchamos!
Este es un buen recuerdo también...
Tu me dijiste que no tuviera más miedo:
sin importar los obstáculos que pudiera tener
podría encontrar la felicidad.
Eso es porque
incluso si estoy sola, seguiré
incluso si es muy difícil.
Definitivamente compartiré el sueño que tengo contigo.
Estoy feliz cuando estoy solo contigo,
con nadie más!
Pero cuando me desperté en la mañana,
tu no estabas allí...
Yo siempre pensé que podríamos jugar por siempre,
pero yo sé que eso era solamente lo que yo creía.
Ya no estoy arrepentida de haber nacido.
Como al final de un festival,
hay soledad, pero tenemos que seguir.
Iré a cualquier lugar con las cosas que he aprendido aquí.
Te mostraré que puedo hacer que nuestro sueño de felicidad se haga realidad,
incluso si estoy separada de ti,
sin importar lo lejos que estemos,
renaceré en una nueva mañana.
Incluso si estoy sola, seguiré; incluso si quiero morir.
Puedo escuchar tu voz diciéndome que no debería morir.
Incluso si es difícil, incluso si lloro desde la soledad,
puedo sentir el calor desde el fondo de mi corazón.
Dando vueltas y fluyendo, el tiempo siempre está cambiando.
Ya no recuerdo qué sucedió, pero
si intento y cierro mis ojos,
puedo escuchar la voz de alguien riendo.
De alguna manera, ahora, eres mi más preciado tesoro.
domingo, 8 de julio de 2012
Carta a mi pasado
Querido, estimado, y a veces detestable pasado:
Sabes bien que últimamente te he pensado demasiado. Y no
sólo últimamente; sabes que atormentas mi vida desde hace ya más de 6 años.
Aunque, mi tristeza hacia ti viene sólo por temporadas, y creo que he caído
nuevamente en uno de esos terribles y míseros tiempos en que, miro hacia atrás,
y sólo encuentro un paisaje oscuro, desolado, devastado por tanto por el azar
como por mis actos, tanto por las casualidades como por mis enfermedades, pero
todo lo veo lleno de una oscuridad tediosa que llena absolutamente todo, tan
fuerte que impresiona mis ojos y llena mi corazón... lo llena con todo aquello
que, se supone, una vez luché por tirar a la basura, por dejar atrás…
Y me preguntó por qué todo tuvo que irse, o por qué todo
tuvo que existir. Por qué tomé esas decisiones y no otras, por qué a mí, por
qué no a otro, y se llenan mis ojos de lágrimas y mi corazón de rencor mientras
me pregunto:
Por qué nunca te puedes quedar como yo quiero? Por qué no me
dejas ser feliz como lo imagino? Por qué me quitas a las personas que quiero?
Por qué me arrebatas las oportunidades para ser feliz? Quiero que me lo
devuelvas todo, todo lo que me has quitado! Todas mis esperanzas, todas mis
alegrías, todos los momentos de amor y de ternura que me has quitado… pero, más
que eso, por encima de todo, quiero que me devuelvas a mí misma! Quiero
deshacerme de estos delirios inútiles, de esta cadena de confusiones que sólo
evitan que me enfrente con mi verdadera realidad.
Deja, por favor, de pisotear mi presente! Quiero hacer una nueva vida, de una vez por todas!
Quiero que mi vida sea solo mía, quiero manejarla yo, quiero arriesgarme a
vivir!
Sólo quiero ser dueña de mí misma, quiero ser dueña de mi
vida. No quiero más sueños rotos, no quiero más enfermedades; no quiero más
desamor, no quiero más engaños; no quiero romper más corazones, no quiero tirar
más tesoros a la basura; no quiero nunca más volver a arrepentirme de mis
acciones y conformarme con ellas. No quiero ser un diagnóstico médico! Quiero
ser una persona que luche por su futuro y se enorgullezca de lo que es! Quiero
dejar de ser esa persona que se humilla y se desprecia, que se detesta, que se
ataca y se hiere con cada una de las cosas que se le presentan. Merezco una
oportunidad, Pasado, por favor, déjame tenerla! Sé que también merezco la
muerte, pero esta vez estoy dispuesta a afrontar la vida, y a afrontarla por mí
misma; a mostrarles a los demás de los abismos tan grandes de los que he
salido, y las hermosas alas que he forjado con la misma sangre de mis venas,
con el dolor de las lágrimas que he derramado todos estos años en pos de hechos
imperdonables, pero, sí, Pasado, el Presente me está enseñando que soy yo misma
quien tiene el perdón para todas aquellas ofensas, quien tiene la última
palabra para permitirme seguir adelante…
Creo que, al fin y al cabo, siempre lloraré al recordarte;
me has dado cosas tan terribles como hermosas, y creo que he pagado justo
precio por cada una de las cosas en las que me he equivocado; creo que he
pagado muy temprano ese precio, deberías haberme dejado vivir primero mi
juventud y luego sí pasarme las cuentas, pero… si así lo dispones, si así es
necesario para mi futuro, guardaré con amor y con valentía esta pena,
recordando lo feliz que fui alguna vez, y teniendo siempre presente que puedo hallar
aun más felicidad en el tiempo Futuro, gracias a tus valiosas lecciones, aunque
bastante duras y trágicas, pero ahora sé que están hechas para mí, para
fortalecer a esta alma tan débil, tan sensible y, hasta ahora me doy cuenta…
tan guerrera.
Sólo… sólo quiero ser feliz. Estoy preparada para serlo. Creo
que es hora de partir en busca de mi futuro….
Atentamente,
Kasya Black.
miércoles, 27 de junio de 2012
Mi declaración
Echar tanto de menos a alguien nunca estuvo entre mis planes…
Pensé que desde terminar con aquel tempestuoso caos que
amenazó y logró descomponer un poco más mi salud, iba a tener un buen tiempo de
relajación, de soledad, de reflexión, para pensar en qué iba a hacer de mi vida
y para ver si podía reparar un poco todo el daño que había hecho, no tanto a
los demás como a mí, y asumir de mejor manera las consecuencias de mis acciones.
Pero no fue así; es normal que las cosas no salgan
precisamente como uno las tiene presupuestadas, a la vida le gusta poner sus
modificaciones y ponernos a prueba, dejándonos en la tarea de sortear nuevos
obstáculos para que nuestra existencia no simplemente suceda, sino para que
logremos dejar nuevas huellas a medida que pasan los días, para que así no
seamos simplemente juguetes de un destino mal fabricado. La vida, la buena
vida, la felicidad, lo que en realidad queremos, cuesta, cuesta trabajo, cuesta
lágrimas, cuesta enormes heridas y esfuerzos… cuesta mucho más de lo que
pensamos, y cada día el precio es más caro porque las recompensas se van
tornando mayores.
Y tuve que adaptarme sencillamente a ver cómo, con una
conversación, con una mirada, con una que otra palabra bien dicha y en momentos
precisos, se empezó a iluminar mi existencia con la aparición de una nueva
estrella. Y esta sí que estaba lejos! A miles de kilómetros de mi alcance, pero
era posible conquistarla.. al menos para mí, mi corazón y mis sueños me alentaban. Sin darme cuenta, cada vez me acercaba más a ella,
hasta que logré verla y sentirla en toda su plenitud y dije: esta es mi
estrella, tiene que ser para mí, debo llegar a ella, adorarla y protegerla, y
amarla con toda la capacidad que tiene mi corazón. Y no me di cuenta de en qué
momento todo esto sucedió, porque llegó como una brisa cálida y leve que solo
empecé a disfrutar reservadamente, como un suspiro del otoño, hasta que, luego,
me daba cuenta de cómo ese aire, esa inspiración, estaba entrando lenta y
armoniosamente en mi vida, encantándome con todos los colores de un arcoíris
con los cuales, tomando de nuevo la tarea del artista, pinté la loable
hermosura de un amor, y este mismo fue bien recibido por mi estrella.
Y ahora vivo en pos de la misma, pues me he dado cuenta de
que él es lo único que falta para que mi felicidad sea completa. Tendré que
luchar y pasar sobre muchos obstáculos, lo sé, pero me complace salir a la
batalla para, al final de este camino, tener la fuerza suficiente para merecer
estar con él, para compartir toda mi vida con él, y poder desde el cielo deleitarnos
de toda la maravilla del mundo, y que nadie, desde allí, y ya desde ningún
lugar, pueda arrebatarme de su lado. Al fin y al cabo, es como si él fuera mi
propia vida y, sin duda, estaría dispuesta a dar mi existencia y hasta mi alma por
él, por él y su felicidad, pues él ya constituye la mía.
TE ADORO, AMOR! HARÉ HASTA LO IMPOSIBLE POR ESTAR CONTIGO,
QUIERO PASAR EL RESTO DE MIS DÍAS A TU LADO, QUIERO QUE VIVAMOS EN LA REALIDAD
TODO LO QUE HEMOS IMAGINADO. PODRÍA, SIN DUDA, DARLO TODO POR TI; ERES LO MÁS
HERMOSO QUE ME HAYA DADO LA VIDA… TE AMO!
martes, 1 de mayo de 2012
Mi dulce melancolía...
Buena noche para todos. Como les nombré anteriormente, me es ahora un poco complicado escribir cosas sobre mí o sobre mi experiencia, tanto como lo hacía en mi blog anterior. Igualmente, reiteré mi propósito de volver a hacerlo, así fuera de una manera más sutil o con ciertos disfraces, como lo hago en el pequeño texto que tengo el placer de presentarles.
Su historia es sencilla. Un día, un par de semanas antes de ser hospitalizada la última vez (es decir, hace como un mes y medio), me desperté sumamente deprimida. Más que eso, estaba en un estado semi-catatónico; me era dificultoso moverme, hablar, hasta incluso pensar, y sólo sostenía una cara medianamente seria que denotaba una melancolía infinita: nunca me había visto tener una expresión tan fuerte en ese sentido; se transmitía fácilmente también en la atmósfera. Así que, llegué a la universidad, bastante torpe, como si estuviese soñando (a lo que le llaman un estado de disociación de la identidad, similar a tener múltiples personalidades, algo de lo que también me acusa el doctor), y sin pensarlo tomé mi cuaderno y un lápiz y esto salió con maravillosa naturalidad.
Sé que será difícil de comprender; incluso para mí lo es. La calidad literaria es rara, pero deben tener en cuenta que es un método epistolar. Esto va como una pequeña carta o narración para la mujer de la infinita melancolía, pero vemos cómo se le da un sentido casi místico a estos sentimientos de tristeza, que el narrador los transforma en algo básicamente placentero, sin olvidar el miedo que constituye entregarse sin miramientos a este tipo de sensaciones.Sin más, espero logren obtener algo de la energía del escrito, o al menos deleitarse con la simple literatura.
¿Y, era posible que tu sonrisa melancólico-maniática me produjera tan terribles efectos? No lo sabía, pero ahora puedo asegurar que era real. Estaba acostumbrado a presenciar la sonrisa temerosa y, casi hasta sincera, con la que tratabas de ocultar tus recurrentes accesos de tristeza (aunque no por esa razón aquel precioso sentimiento y esa bella sonrisa dejaren de ser para mí sagrados), pero, admito, en ese momento entendí y evidencié la hermosura libidinosa de ese rostro melancólico en toda su pureza, en aquella palidez rosa imperceptible, que era lo único que me permitía comprobar que seguías con vida.
Y lo digo así porque, sin necesidad de análisis o meditaciones desgastantes, he aprendido de tu genial filosofía que el ‘’estar vivo’’ no comprende ni el pulso del corazón ni el mediocre funcionamiento del cerebro, sino la medida en la cual pudiere un ser relacionarse directamente con la esencia de su espíritu. Y la tuya estaba perfectamente plasmada en el rostro con el cual me topé en aquel momento y que, ahora, no lograré borrar de mi memoria en ningún momento de la mismísima eternidad.
Digno de admirar en ti, oh, princesa, que tuvieres la valentía de entregarte a aquellos ánimos, de dejarte envolver por la grandeza de aquel alma invadida e inflamada por el ardor de este puro sentimiento, tan incomprendido y rechazado por la mayoría, incluso hasta por mí mismo, que suelo considerarme un ser con alguna carga de sensibilidad.
Y, resalto nuevamente, VALENTÍA, hermosa guerrera, pues en el mundo en que vivimos hoy en día no es ya posible entregarse a tan altos propósitos, pues indica hasta cierto punto desprenderse de las exigencias comunes. Así, vemos personas que, en su afán por ofrecerse a esta ‘’vida paralela’’, pierden y olvidan otros aspectos que, aunque de diferente importancia, son necesarios a quienes ostentamos una humana condición, y es aquí donde estos confunden sus dones y pierden sus preciosos encantos o, ¿qué esperar de un artista del alma quien no es capaz de rellenar ni sus mínimas necesidades? Una muerte lenta y prematura, igual o peor en vergüenza que la de los autómatas deliberados que quise nombrarte con anterioridad.
Es paradójico encontrar tal ánimo de vida en ti, oculto, rodeado de tanta muerte. Pero me atrevo a decir que, incluso si esta terrible realidad fuere solo una pesadilla, la vida y la emotividad perfecta que irradia tu existencia seguirá resaltando y brillando sobre todo nuestro jardín maravilloso. No puedo negar, a la vez, que siento algo de temor. No porque crea que vas a cambiar en algún momento o te contagiarás repentinamente de esa muerte: estoy tan seguro de tu pureza y la siento en tal grado que sé que esto no sería posible; además, tienes la virtud del alma, que, como sabes, está por encima de la del cuerpo, y esto no es susceptible, al menos en alguien como tú (si es que hay alguien que pueda ser como tú), de ser moldeado en ninguna forma; es como si estuvieres hecha de un acero divino. Aunque tu cuerpo parezca débil, tu espíritu lo compensa, y es allí donde reside la fuerza que, te ruego, nunca olvides.
El miedo que me consume, el temor que me acongoja… ¡No quiero que vayas con ella! ¡No quiero que ella te lleve! Y admito que es por motivos en exceso egoístas, como cualquiera lo podría notar. Verte, placer solamente sensible, y sentirte, sentirte en el reflejo de tu inagotable energía, hasta tal punto enceguecedora, puramente firme y deliciosa, delirantemente dispendiosa, deseable en todas y cada una de sus agraciadas formas.
Contigo he descubierto el placer en la maravilla del alma, siempre cuando esta se baña en genialidad. No quiero que te vayas y, cuando eso pase, deje yo de sentir lo que siento, aunque tú me asegures que puedo encontrarlo en mí mismo; deliro al sentirlo, alucino al observarlo, pues mi sencillo narcótico está en analizarlo. Y no quiero perderlo, ¡no quiero que te vayas! Sé que cada día surgirán nuevas maravillas dentro de ti, que eres digna de lograr y disfrutar a pesar de los sufrimientos que todo ello pueda generarte. Así, como especie de consuelo encarnado, estaré yo siempre esperando observarte en la delicada plenitud de tu maravilla…
Simplemente, no permitas que te lleve, no te vayas aún, por favor. Te necesito, mi sensibilidad te necesita, mi corazón te necesita. Todo más allá de un límite romántico, pues no te deseo carnalmente ni he buscado durante nuestra historia hacerte mía, como lo has visto bien. Solo te quiero, mi sensibilidad te desea, te necesita para llenarse de valentía; te necesito para saberme vivo, para recordar que hay razones para vivir… para reconocer que hay algo tan hermoso que nunca podré llegar a comprender…
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